Las Ciencias Ambientales en los Ayuntamientos de Baleares

En 2025, desde el Colegio Profesional de Licenciados y Doctores en Ciencias Ambientales de las Illes Balears (COAMBIB) iniciamos una campaña con el objetivo de poner en valor la figura de Técnico/a de Medio Ambiente dentro de las administraciones locales y reclamar que los Ayuntamientos de las Illes Balears contaran con personal técnico específico y debidamente calificado para gestionar sus competencias ambientales. Un año después, hemos continuado trabajando en esta línea y disponemos ya de nuevos datos que ponen de manifiesto la necesidad de reforzar esta figura ante los numerosos retos ambientales que afrontan los municipios, desde la gestión de los residuos, el agua y los espacios verdes hasta la biodiversidad, la adaptación al cambio climático, la calidad del aire, el litoral, la movilidad sostenible o la movilidad sostenible.

Los efectos de la crisis climática y de la degradación ambiental son cada vez más evidentes en todo el mundo, y las Illes Balears (con una población en aumento) se encuentran en una situación especialmente vulnerable. Su condición insular, sumada a su ubicación en el Mediterráneo, hace que el territorio esté especialmente expuesto a fenómenos como el aumento de las temperaturas, las sequías, los episodios de calor extremo, la presión sobre los recursos hídricos, los cambios en los ecosistemas y el aumento de determinados riesgos naturales. Ante este escenario, es especialmente importante que los municipios cuenten con profesionales especializados que conozcan las particularidades del territorio y puedan anticiparse a las necesidades ambientales de cada municipio, planificando y aplicando medidas adaptadas a su realidad. La incorporación de técnicos y técnicas de medio ambiente a los equipos municipales no es, por tanto, una cuestión secundaria, sino una herramienta necesaria para afrontar con rigor los retos ambientales presentes y futuros.

La importancia de esta figura va ligada también a la necesidad de que las plazas de técnico/a de medio ambiente estén vinculadas a una formación en Ciencias Ambientales. Los ambientólogos y ambientólogas son profesionales formados específicamente para abordar los problemas ambientales desde una perspectiva transversal. Esta visión global resulta especialmente necesaria en el ámbito municipal, donde un mismo profesional debe poder intervenir en muy diversas áreas y coordinar las diferentes políticas ambientales del Ayuntamiento. Por este motivo, consideramos que las plazas de técnico/a de medio ambiente deben estar orientadas a profesionales con una formación específica y adecuada a las funciones que deben desarrollar.

 

¿Qué relación existe entre los conocimientos de ciencias ambientales y las competencias de una plaza de técnico/a municipal de medio ambiente?

Hemos analizado los planes de estudios del grado de Ciencias Ambientales de la Universidad de Barcelona, la Universidad de Valencia, la Universidad de Granada y la Universidad Autónoma de Madrid. Se muestra una clara correspondencia entre la formación de los ambientólogos/as y las funciones que debe asumir un/a técnico/a municipal de medio ambiente. En los distintos planes analizados se repiten ámbitos de conocimiento como la biodiversidad, la botánica, la zoología, la ecología, la gestión de especies y hábitats, la restauración ambiental, el cambio climático, la meteorología y climatología, la hidrología, la gestión de los recursos hídricos, la contaminación, la calidad ambiental y la salud pública. También encontramos formación específica en residuos y aguas residuales, tratamiento y valorización de residuos, ordenación del territorio, sistemas de información geográfica, cartografía, evaluación de impacto ambiental, legislación y administración ambiental, gestión de proyectos, educación ambiental y participación ciudadana.

Se trata, por tanto, de conocimientos directamente relacionados con muchas de las funciones propias de un/a técnico/a de medio ambiente, como la gestión de la biodiversidad y los espacios verdes, la renaturalización, la adaptación al cambio climático, los residuos, el agua, la calidad del aire, la ordenación territorial, el litoral, los espacios naturales o la educación ambiental.

Esta correspondencia pone de manifiesto el carácter transversal de la formación en ciencias ambientales. Los planes analizados combinan conocimientos de las ciencias naturales y ambientales con disciplinas como el derecho, la economía, la planificación territorial, las tecnologías ambientales y las ciencias sociales, proporcionando una visión integrada de los problemas ambientales y su gestión. Esta capacidad de integración es especialmente relevante en el ámbito municipal, donde las diferentes competencias ambientales están estrechamente relacionadas y requieren un perfil profesional capaz de abordarlas de forma conjunta. Así, la formación del ambientólogo/a proporciona las herramientas necesarias para entender el territorio, identificar sus problemáticas ambientales y proponer medidas que permitan compatibilizar la actividad humana con la conservación de los recursos naturales y el bienestar de la ciudadanía.

 

¿Qué es lo que pedimos? En las comunicaciones que hemos ido haciendo llegar a los Ayuntamientos desde el inicio de la campaña, el Colegio reclama una dotación mínima de personal técnico de medio ambiente de acuerdo a las necesidades de cada municipio.

En concreto, se pide:

  1. Que todos los municipios de más de 5.000 habitantes cuenten, al menos, con un/a técnico/a de medio ambiente.
  2. Que los municipios de más de 30.000 habitantes incorporen un/a segundo/a técnico/a.
  3. Que estas plazas sean cubiertas por profesionales con la titulación de Ciencias Ambientales para garantizar la formación específica necesaria para desarrollar las funciones del puesto.
  4. Que, en todos los casos, la plaza esté clasificada como A1, de acuerdo con el nivel de responsabilidad y calificación requerida para estas funciones.

 

¿Qué realidad nos hemos encontrado? Después de un año, hemos podido constatar que la figura de técnico/a de medio ambiente todavía no está suficientemente consolidada dentro de las administraciones locales y que, en muchos casos, no existe una definición clara y homogénea de las funciones, responsabilidades y perfil profesional que debe asumir esta figura. A diferencia de otras profesiones técnicas con una presencia más consolidada en la administración, el/la técnico/a de medio ambiente sigue siendo, en muchos municipios, una figura poco definida e insuficientemente integrada en las estructuras municipales.

En el desarrollo de la campaña, hemos detectado diversas situaciones que ponen de manifiesto esta realidad:

  1. Municipios de más de 5.000 (y más de 10.000) habitantes que no disponen de una plaza específica de técnico/a de medio ambiente, a pesar de las competencias ambientales que deben asumir.
  2. Municipios de más de 30.000 habitantes que no disponen de una dotación suficiente de personal técnico de medio ambiente, de acuerdo con las necesidades y complejidad de su gestión ambiental.
  3. Plazas de técnico/a de medio ambiente ocupadas por profesionales con titulaciones distintas de Ciencias Ambientales, como biología, geología o varias ingenierías. Esta situación pone de manifiesto la falta de un criterio homogéneo sobre la formación específica que debe requerir este perfil profesional.
  4. Plazas de técnico/a de medio ambiente clasificadas en el subgrupo A2 o inferior, a pesar de las responsabilidades, complejidad y nivel de calificación asociados a las funciones que desarrollan, en lugar de estar clasificadas como A1.

 

También cabe destacar las dificultades con los que se encuentran los ambientólogos y ambientólogas a la hora de acceder a determinadas plazas de la administración pública. En numerosas convocatorias de técnico/a de medio ambiente se admiten titulaciones muy diversas, como biología, geología, ingenierías, y otras disciplinas (incluso veterinaria), mientras que estos mismos ámbitos profesionales disponen habitualmente de convocatorias específicas vinculadas a sus propias competencias.

Esta amplitud en los requisitos de acceso puede generar una situación de desigualdad para los profesionales de las ciencias ambientales y desdibujar la especificidad de una titulación concebida precisamente para ofrecer una visión transversal de la gestión ambiental. En este sentido, consideramos necesario que las administraciones definan con mayor precisión los perfiles profesionales asociados a cada plaza y que los requisitos de las convocatorias sean coherentes con las funciones a desarrollar. A esta situación se le añade, en algunos casos, la carencia de profesionales de las Ciencias Ambientales dentro de los tribunales calificadores de procesos selectivos para plazas de medio ambiente, lo que dificulta garantizar que la valoración de los conocimientos específicos de la profesión se realice con la adecuada experiencia.

El COAMBIB continuará trabajando para poner en valor y consolidar la figura de técnico/a de medio ambiente en los ayuntamientos de las Illes Balears, con el objetivo de que todos los municipios cuenten con profesionales debidamente cualificados para identificar y dar respuesta a las necesidades ambientales de cada territorio. Ésta es una tarea que requiere continuidad, compromiso y la implicación de todos los agentes, y que seguiremos impulsando en defensa de una gestión ambiental pública rigurosa, eficiente y adecuada a los retos actuales. Queremos agradecer especialmente la implicación y el apoyo de todas las personas colegiadas, que hacen posible seguir avanzando en la defensa y reconocimiento de la profesión 🌿

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